ABInBev: impulso al progreso en América Latina de cara al futuro

América Latina cuenta en ABInBev con un aliado que funge como motor de cambio en la región capaz de generar progreso articulado por la sustentabilidad


 

Una serie de situaciones difícilmente antes conocidas, como las generadas tras la pandemia del COVID-19, han logrado que emerjan los mejores atributos de América Latina combinados con el liderazgo de empresas como ABInBev para revolucionar el entorno hacia un futuro incluyente capaz de generar progreso en la región, destinando recursos logísticos y de inteligencia para propósitos que trascienden operaciones mercantiles para evolucionar hacia una visión transformadora. Carlos Eduardo Lisboa, Presidente de la Zona Middle Americas de AB InBev, explica con detalle el rol de ABInBev en un contexto cuyos hábitos de interacción han cambiado. ¿Cómo ves el panorama latinoamericano en esta fase de la pandemia?

El mercado latinoamericano no deja de sorprender porque es una región resiliente. La pandemia impactó fuertemente en todas las economías del mundo, sin embargo, la reactivación de nuestra región está siendo más ágil de lo que esperábamos por ser economías emergentes con varios sectores contribuyendo a su reactivación y por ser culturas más adaptadas al manejo de crisis.

Como en todos los países, tomará un tiempo reconstruir ciertas brechas que ha dejado la pandemia a su paso, pero hoy ya estamos viendo un alto índice de reactivación en el consumo de los hogares y en la inversión de diversos sectores, por lo que soy optimista con el panorama de la región.

¿A qué obstáculos o retos se están enfrentando como empresa en la actualidad?

Hay dos retos principales que seguimos gestionando las empresas. El primero es que a pesar de haber logrado recuperar nuestro volumen a través de la activación de nuevas ocasiones y necesidades que fueron surgiendo por los hábitos generados por la pandemia, aún debemos cubrir de manera innovadora las brechas que todavía no se se cierran por completo; por ejemplo, para categorías de bebidas como la nuestra es clave la reconstrucción de los espacios de socialización y eventos que paulatinamente se irán reincorporando.


Carlos Eduardo Lisboa, Presidente de la Zona Middle Americas de AB InBev

El segundo gran reto que vemos es el impacto que ha dejado el COVID-19 en las cadenas de suministro a nivel mundial, generando escasez de materias primas y bienes para producción, así como retos en los procesos logísticos. Esto ha causado una alteración inusual de costos y de disponibilidad de productos, representando un reto en la estabilidad de precios e inventarios en diferentes industrias.


ABInBev en Latinoamérica ha sido una de las compañías con una interesante recuperación post-pandemia, ¿qué factores han sido determinantes en estos resultados?

Hay tres factores que han sido determinantes en este resultado. Uno de los más importantes es cómo la cultura de dueños que siempre nos ha diferenciado, ha salido al frente en un momento de crisis para mostrar un equipo con alta autonomía y valentía, innovador, recursivo para trabajar con escasez y con alta capacidad de adaptarse al cambio, haciendo que sin importar nuestro tamaño reaccionemos con la velocidad y la creatividad de un emprendedor. En segundo lugar, está el rol que asumimos frente a las necesidades de nuestras comunidades. Como empresa líder, nos tomamos muy en serio la responsabilidad de apoyar a los países en los que operamos a sobrellevar las peores fases de la pandemia; ayudamos a acelerar el proceso de recuperación poniendo a disposición nuestra fuerza logística y comercial para apoyar a los países en donde operamos, clientes, socios y consumidores. Esto nos ayudó a fortalecer nuestros lazos con nuestros principales ‘stakeholders’ de manera relevante.


Por último, la solidez con la que logramos reconstruir nuestra estrategia, centrada en entender las nuevas necesidades de nuestros consumidores y clientes para transformar nuestro negocio hacia el nuevo contexto. Nos enfocamos en desarrollar marcas y empaques asequibles en momentos económicamente complejos, en una fuerte agenda de innovación para atender nuevas ocasiones logrando incluso tener más innovaciones en 2020 que en los años anteriores, y priorizando la digitalización de nuestro modelo de negocio.

¿Qué acciones específicas está desarrollando ABInBev para apoyar la recuperación de la región?

En primer lugar, fue clave trabajar por la recuperación de nuestro propio negocio, sabiendo que somos una empresa con alta relevancia en los contextos locales en donde operamos y que nuestra reactivación representa directamente la recuperación de miles de negocios y familias que trabajan de nuestra mano a lo largo de nuestra cadena de valor: nuestros agricultores, socios comerciales y miles de pequeños tenderos, entre los más importantes.

Durante estos dos años pusimos a disposición de las autoridades nuestra fuerza logística para distribuir insumos y nuestra fuerza creativa para acelerar el proceso de vacunación, llevamos entretenimiento y compañía a nuestros consumidores en tiempos de aislamiento, priorizamos la tecnificación y capacitación a los agricultores locales, y hemos protegido más de 50 mil plazas de trabajo directas y 60 mil indirectas desde México hasta Perú.

Sin duda nuestro principal foco ha estado en ayudar a nuestros tenderos y clientes a prepararse mejor para este nuevo futuro, no solo desarrollando programas para nuestros clientes más afectados, los bares y establecimientos sociales, sino impulsando el desarrollo digital de nuestra base completa de clientes, a través de una fuerte transformación de nuestro propio negocio.


Durante la peor fase de la pandemia desarrollamos en menos de dos meses la plataforma Tienda Cerca para conectar digitalmente a nuestros clientes con sus consumidores cercanos, desarrollando sus servicios de atención a domicilio. Hoy tenemos a más de 1.3 millones de tenderos latinoamericanos conectados con BEES, nuestra nueva plataforma de venta digital, ayudándoles a acercarse a estas nuevas tecnologías y a eficientar sus procesos. A través de BEES, hemos puesto a disposición de nuestros tenderos en siete países un ‘marketplace’ para que encuentren de manera fácil muchas de las categorías más importantes para la creación de valor en sus negocios, y además hemos desarrollado servicios de financiamiento para aliviar sus flujos de caja; todo un ecosistema para que nuestros clientes no sólo se recuperen de manera individual, sino que estén listos para ser parte fundamental de la recuperación económica de la región.

¿Cómo ha logrado AB InBev, siendo una empresa tan establecida, desarrollar esta cultura de transformación?

Anteriormente mencionaba la importancia de tener una cultura que desde su raíz mantenga vivos principios de transformación y que genere en cada miembro de la organización un claro sentido de dueños. Así lo hemos construido por décadas, haciendo que en momentos de crisis ya tengamos la base para una reacción diferente.

Adicional a la cultura, es importante que las estructuras, procesos y metas acompañen esta mentalidad. Pese a nuestro tamaño, queremos ser ágiles y liderar transformaciones, por eso es importante que mantengamos estructuras más planas para asegurar fluidez, que tengamos procesos flexibles para asegurar velocidad, y que fijemos metas que siempre reten el status quo. Por ejemplo, durante la pandemia esto nos permitió reorganizarnos en equipos multidisciplinarios alrededor de las principales necesidades de nuestros consumidores y clientes, y así logramos agilidad, creatividad y foco en las iniciativas correctas.

Finalmente, en compañías multinacionales, gran parte de la transformación viene de mantener un mundo sin fronteras en donde podamos aprender de los éxitos de otros mercados acelerando nuestra capacidad de acción.


En el contexto actual y desde su opinión, ¿cuáles son los puntos que son mandatorios para la sostenibilidad de los negocios de hoy?

En esencia, los negocios deben estar estructuralmente organizados para fomentar de manera constante la transformación y así estarán siempre preparados para crear el futuro, aún en tiempos de crisis.

El contexto actual y futuro es desafiante, y las tendencias llegan cada vez de manera más acelerada, por lo que hoy más que nunca los negocios necesitan ser tecnológicos, elevar sus competencias en ‘insights’ y ‘data analytics’ como un insumo fundamental para el crecimiento, y acelerar sus agendas de innovación.


¿Cuáles son las prioridades que tendrán en 2022 para sostener estos resultados?

En 2022 queremos seguir sosteniendo nuestro ‘momentum’ positivo, y para ello daremos mucha continuidad a nuestros focos actuales, elevando lo mejor de nuestra escala y nuestra velocidad transformativa.

Nos seguiremos concentrando en transformar nuestro portafolio para mantener los nuevos espacios logrados en la pandemia, pero también liderar aquellos que se recuperarán con la reactivación.

Seguiremos apostándole a la transformación digital, usando el poder de la data para seguir fortaleciendo nuestro ecosistema y cubrir cada vez mejor las necesidades de nuestros clientes y consumidores.

También seguiremos teniendo a nuestras comunidades en el centro, para ser parte activa no sólo de la recuperación sino del desarrollo a largo plazo de nuestra región, para seguir sobre todo fortaleciendo nuestro propósito de crear un futuro con más motivos para brindar.


 

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